EL DIA DE
PENTECOSTÉS
por K. R. Blades
Durante el tiempo en que Dios estuvo trabajando con la Nación de
Israel, hubieron numerosas ocasiones en las que Él realizó grandes fenómenos con el fin
de impresionarlos. El hecho natural de dividir las aguas del mar Rojo y del río Jordán
están entre ellos. Del mismo modo están la caída de Jericó y la consumación del
sacrificio de Elías en el Monte Carmelo, por citar algunos. Estos eventos fueron
extraordinarios y únicos en su clase y fueron diseñados para impactar a la nación de
Israel de un modo específico en el próposito de Dios y Su programa con ellos.
Otro evento que cae en esta categoría es lo que aconteció en
Jerusalen en el Día de Pentecostés, no muchos días después que el Señor Jesucristo
regresó al cielo, como es registrado en Hechos 2:1-4
"Cuando llegó el Día de
Pentecostés, estaban todos unánimes juntos (los 12 Apóstoles y otros discípulos). Y de
repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó
toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de
fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos de Espíritu Santo y
comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen".
Sin ninguna duda, ésto fué un fenómeno extraordinario Con él, el
Señor cumplió con lo que había prometido, que antes de regresar al cielo estos
Apóstoles y sus discípulos serían "Bautizados con el Espíritu Santo"
y recibirían "poder de lo Alto" (Hechos 1:4-5, 8). El Espíritu Santo
vino sobre ellos y ellos, en adelante, comenzaron a expresar en otras lenguas "las
maravillas de Dios". Esto era verdaderamente asombroso e impresionó a los
Judíos de cada nación que vivían en Jerusalen. Como los versículos 6 y 7 declara,
ellos estaban "confusos", "atónitos y maravillados".
Pero al igual que otros fenómenos que Dios había obrado,
sencillamente ésto no sucedió para sorprender o asombrar. Este evento en el Día de
Pentecostés tenía un propósito. Este evento significaba algo en el plan de Dios y Su
próposito.
¿QUÉ ESTABA PASANDO?
Generalmente se cree que este extraordinario evento en el día de
Pentecostés representaba el principio de esta presente Dispensación de la Gracia en la
cual vivimos. Se piensa así, primeramente, porque los sufrimientos del Señor se acababan
de cumplir y segundo, porque el Espíritu Santo había descendido ese día. Además, se
piensa que con el rechazo de Cristo en la cruz por Israel, Dios había puesto a Israel a
un lado y suspendido Su programa y relaciones con ella y que había comenzado a volverse a
nosotros, los Gentiles. Por ésto, la venida del Espíritu Santo después del regreso de
Cristo al cielo, se presumiera que era el propósito de formar la "nueva creación",
la cual es la iglesia, el Cuerpo de Cristo. Desde entonces, el Día de Pentecostés es
frecuentemente llamado "El Nacimiento de la Iglesia", o "El
Nacimiento de esta Era de la Gracia".
Aunque ésto es frecuentemente el caso, es actualmente un concepto
falso de lo que estaba aconteciendo en ese tiempo. En verdad, ésto está en conflicto con
el testimonio de la Palabra de Dios en relación a las dos cosas que estaban pasando ese
día y cuando Dios introdujo esta Dispensación de la Gracia, en la cual vivimos, a los
Gentiles. En realidad, debemos notar que el programa de Dios y Su manera de obrar con la
nación de Israel, estaba todavía en efecto en el día de Pentecostés. Las cosas que
sucedieron en ese tiempo tenían que ver con la obra de Dios y Su programa especial con la
nación de Israel. No fué, hasta mas tarde, y por otro extraordinario evento, -que no se
esperaba que el Señor regresase del cielo para levantar a Pablo como un nuevo Apóstol-
que Dios introdujo esta presente Dispensación de la Gracia a los Gentiles.
"EL TESTIMONIO DE LOS EVANGELIOS"
Hay muchos eventos, registrados en los Evangelios, que nos enseñan que
Dios y Su programa con Israel iban a continuar y avanzar después del rechazo de Cristo.
Note la verdad de ésto en los siguientes ejemplos:
-Lucas 24:13-27 A causa de los sufrimientos del Señor en la
cruz, éstos dos desanimados discípulos pensaron que la esperanza de Israel estaba
destruída por causa de Su Muerte. Pero las palabras del Señor, a ellos, claramente
enseña que Sus sufrimientos NO era de ninguna manera, un obstáculo para la redención y
la gloria de Israel. Esto NO era un golpe de aturdimiento para el programa de Dios para
ella. Más bién, los sufrimientos eran necesarios para completar su redención y darle su
gloria. Los sufrimientos de Cristo fueron planeados anteriormente y profetizados. Estos
eran pasos importantes en la obra de Dios y Su programa con Israel, para que el reino y su
gloria y los pactos pudieran ser de ellos. Los profetas anunciaron "los
sufrimientos de Cristo y las glorias que vendrían tras ellos". Y ahora que los
sufrimientos se habían cumplido, el programa estaba listo para avanzar hacia las "glorias".
El Señor no le enseñó a Sus discípulos a mirar el rechazo como un
impedimento al programa y propósito de Dios con Israel. Ellos no fueron enseñados a
pensar que Dios, a causa de ésto, iba a poner la nación a un lado. Más bién, fueron
enseñados de la necesidad profética de los sufrimientos de Cristo para poder "entrar
en Su gloria". La esperanza de la gloria no había recibido ningún golpe, al
contrario, el camino fué allanado para recibir la gloria.
El testimonio del Señor, concerniente a Su rechazo, nos indica que el
programa de Dios con Israel continuará a pesar de todo.
-Lucas 13:6-9 En esta parábola en particular, el Señor da
evidencia de que éste era el caso. A pesar de los antecedentes de Israel y su falta de
"discernir este tiempo" y sus respuestas negativas al "evangelio
del reino" y a Él como su Cristo, el Señor les iba a explicar como iba a ser su
situación
Como la parábola explica, el ministerio de tres años de Cristo a Su
nación, no iba a ser recibido por ellos. Ellos no producirían "frutos" hacia
Él. Al final del tiempo ellos se merecerían el día de la ira del Señor. La nación
sería entonces como la higuera, merecedora de ser cortada. Pero al igual que el viñador
en la parábola, el Señor va a suplicar una extensión de misericordia y paciencia hacia
la nación y durante este tiempo la Nación sería trabajada y le sería dada una
nueva oportunidad para dar fruto.
Como es señalada en Lucas 23:33-34 cuando el Cristo fué
colgado sobre la cruz, Él hizo lo mismo que explicó en la parábola.
"Y cuando llegaron al lugar llamado de la
Calavera, le crucificaron allí
Y Jesús decía: PADRE, PERDÓNALOS PORQUE NO SABEN
LO QUE HACEN"Y cuando llegaron al lugar llamado de la
Calavera, le crucificaron allí
Y Jesús decía: PADRE, PERDÓNALOS PORQUE NO SABEN
LO QUE HACEN".
Al orar por ellos, el Señor les había proveído una extensión de
misericordia y paciencia. Israel no iba a ser cortada o puesta a un lado en este
momento. El programa de Dios y Su manera de actuar con Su nación avanzarían y al pueblo
de Israel se le daría una oportunidad mas adelante de cambiar su mente y creer en el evangelio
del reino. Y ésto es lo que el libro de los Hechos enseña.
EL TESTIMONIO DE HECHOS 2
La explicación definitiva sobre lo que Dios estaba haciendo en el día
de Pentecostés, es lo que Él mismo dió en ese día. En respuesta a la multitud de
Judíos que ellos mismos se preguntaban, "diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere
decir ésto?", él Apóstol Pedro, lleno del Espíritu Santo, se puso en pie y
explicó lo que estaba pasando. Dios quiso que Pedro explicara exactamente lo que este
extraordinario evento era y lo que significaba. Y el mismo testimonio de Dios es que Él
estaba aún obrando con Israel.
" Entonces Pedro, poniéndose en pie con los
once, alzó la voz y le habló diciendo: Varones judios, y todos los que habitais en
Jerusalen, ésto os sea notorio, oíd mis palabras. Porque éstos no están ebrios, como
vosotros suponeis, puesto que es la hora tercera del día. MÁS ÉSTO ES LO DICHO POR EL
PROFETA JOEL: Y EN LOS POSTREROS DÍAS, DICE DIOS, DERRAMARÉ DE MI ESPÍRITU SOBRE TODA
CARNE Y VUESTROS HIJOS Y VUESTRAS HIJAS PROFETIZARÁN; VUESTROS JOVENES VERÁN VISIONES, Y
VUESTROS ANCIANOS SOÑARAN SUEÑOS; Y DE CIERTO SOBRE MIS SIERVOS Y SOBRE MIS SIERVAS EN
AQUELLOS DÍAS DERRAMARÉ DE MI ESPÍRITU, Y PROFETIZARÁN. Y DARÉ PRODIGIOS ARRIBA EN EL
CIELO, Y SEÑALES ABAJO EN LA TIERRA, SANGRE Y FUEGO Y VAPOR DE HUMO; EL SOL SE
CONVERTIRÁ EN TINIEBLAS, Y LA LUNA EN SANGRE ANTES QUE VENGA EL DÍA DEL SEÑOR, GRANDE Y
MANIFIESTO Y TODO AQUÉL QUE INVOCARE EL NOMBRE DEL SEÑOR, SERÁ SALVO". (Hechos
2:14-21)
La declaración de Pedro aquí, pone toda conjetura en descanso. Como
él dice, "MÁS ÉSTO ES LO DICHO POR EL PROFETA JOEL". El día de Pentecostés
con sus extraordinarios eventos NO es claramente, el principio de esta nueva
dispensación. NO era el principio de esta presente Dispensación de la Gracia de Dios a
nosotros los Gentiles, lo cual es lo que el Apóstol testifica, que era un "misterio",
"escondido desde los siglos en Dios" que en otras generaciones no se dió
a conocer a los hijos de los hombres. (Efesios 3:1-12; Colosenses 1:25-27) Lo que Dios
estaba haciendo en el día de Pentecostés era algo que Él había dado a conocer en el
pasado. Él no lo había mantenido "escondido en Él" Él profetizó
sobre ésto y Joel le declaró a Israel lo que venía. Claramente, los eventos del día de
Pentecostés, que Dios había profetizado que iban a venir, no era el anuncio de esta
dispensación presente, que Dios había mantenido "escondido en Él".
Notemos también que lo que Joel profetizó eran las cosas que iban a
suceder "en los postreros días" en el programa de Dios y Su forma de
obrar con Israel. Como Joel dió a conocer en su profecia, la manera de Dios de obrar con
Israel estaba avanzando hacia el tiempo en el que Él tendría "su día" con
este mundo. "El día del SEÑOR" venía, como Joel 1:15
advirtió y como 2:1 registra. Por ésto Dios va a limpiar a Israel de todos los rebeldes.
También Él va a vengar Su causa con ellos sobre las naciones, y juzgará al mundo y
establecerá Su reino en Sion.
Del mismo modo Joel, en 2:28, declara que cuando Dios y Su manera de
obrar con Israel vino a Sus "postreros días" y que "el día del
Señor" por lo tanto, "se había acercado" ciertas cosas iban a
pasar, que señalarían la llegada de los "postreros días" y sus progresos.
Primero, Dios iba a hacer ciertas cosas por Su Espíritu, relacionada con
los "hijos e hijas" de Israel que iba a declarar a la
nación la llegada de los "postreros días. Entonces, a medida que estos días
avancen hacia el fin, Dios va a mostrar "prodigios y señales" en el
cielo y en la tierra los cuales se intensificarán y culminarán en "el grande y
notable día del Señor".
De acuerdo al testimonio de Dios por Pedro, ésto era lo que estaba
pasando en el día de Pentecostés. El programa de Dios y Su manera de obrar con Israel
habían avanzados a la llegada de la profecía de los "prostreros días" y ésto
era el significado de los extraordinarios eventos de esos días. El bautismo con el
Espíritu Santo a los discípulos estaba designado por Dios para producir el cumplimiento
de las señales iniciales que Joel profetizó que iban a señalarle a Israel la llegada de
los "postreros días".
La respuesta de Dios a la pregunta "¿Qué quiere decir ésto?"
establece la causa del significado del día de Pentecostés. Dios NO dijo que Él había
empezado una nueva dispensación. Más bién, Él declara todo lo contrario. Él , no
solamente estaba obrando con Israel, sino que el avanzó Su programa con ella,
anunciándole que su profecía y "sus postreros días" habían llegado.
ARREPENTIMIENTO DE ISRAEL
A causa de la oración del Señor, por Su pueblo, en la cruz, Dios le
dió a Israel una extensión de misericordia y paciencia al almacenar los "postreros
días" sobre ellos. Por ésto, después de anunciar el arribo de lo que Joel
había profetizado, Pedro acusó al pueblo de Israel del crimen de rechazar su Cristo y
los exhortó a cambiar la manera de pensar respecto a Jesús de Nazaret. Haciendo ésto,
ellos serían parte del remanente que Dios estaba llamando fuera de Israel. Ellos se
"salvarán de esta perversa generación" y estarán cuidados de la ira y
purificación en el día del Señor. (Hechos 2:22-40; Mt 3:1-12)
Esta oferta de misericordia y arrepentimiento a Israel con el
almacenamiento de los "postreros días" fué anunciada repetidamente a la
nación, como lo evidencia lo que está escrito en Hechos 1-7. (Por ejemplo, 3:19-26;
4:8-12; 23-30) En verdad, como está escrito en 5:30-31, Pedro declaró que ésto era
exactamente lo que Dios estaba haciendo en ese tiempo.
"El Dios de nuestros padres levantó a
Jesús a quién vosotros matasteis colgándolo en un madero. A éste, Dios ha exaltado con
su diestra por Príncipe y Salvador PARA DAR A ISRAEL ARREPENTIMIENTO Y PERDÓN DE
PECADOS".
El programa de Dios, en los primeros capítulos del libro de los
Hechos, es todavía Su programa con la nación de Israel. El día de Pentecostés, con sus
extraordinarios eventos, dió a entender a Israel que Su programa había sido adelantado
al arribar los "postreros días". NO era entonces, "el nacimiento
de la Iglesia, ni el nacimiento de esta presente dispensación de la gracia"
ESTA PRESENTE DISPENSACIÓN
Al explicar el adelanto de Israel y la misericordia que Dios le dió a
ellos, los primeros capítulos de los Hechos también muestran como la nación maltrató
la misericordia de Dios. Como los capítulos 4-7 refieren, los ancianos de Israel fueron
rebeldes al testimonio de los 12 y ellos progresaron en su rebelión contra Dios cuando
apedrearon a Esteban. Era en este tiempo que Esteban declaró, en conexión con la visión
dada a él, que la extensión de la misericordia y paciencia se había acabado. El Señor
estaba preparado para "hacer sus enemigos por estrado de tus pies". El
estaba preparado para empezar administrar el día de Su ira y limpiar a Su nación.
Pero, como Hechos 9 relata, en vez de administrar la esperada ira, otro
extraordinario evento ocurrió. El Señor Jesucristo, de repente, regresó del cielo y
levantó a un nuevo apóstol Pablo. Al hacer ésto, Él
Señor lo comisionó como "Apóstol de los Gentiles" y lo mandó con el
mensaje de que Dios estaba deteniendo Su día de ira y que Su programa y Su forma de obrar
con Israel estaba temporalmente suspendido. Que estaba comenzando una nueva dispensación,
una dispensación de Su gracia para nosotros, los Gentiles.
Como Dios hace declarar a Pablo en Efesios 3:1-7. La revelación de
esta presente dispensación le fué dada a él.
"Por esta causa, yo Pablo, prisionero de
Cristo Jesús por vosotros, los gentiles; si es que habeís oído de LA ADMINISTRACIÓN DE
LA GRACIA DE DIOS QUE ME FUÉ DADA PARA CON VOSOTROS QUE POR REVELACIÓN ME FUÉ DECLARADO
EL MISTERIO; como antes lo he escrito brevemente, leyendo lo cuál podeis entender cuál
sea mi conocimiento en el misterio de Cristo, misterio que en otras generaciones no se
dió a conocer a los hijos de los hombres como ahora es revelado a sus santos apóstoles y
profetas por el Espíritu: que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo,
copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio DEL CUAL YO FUÍ
HECHO MINISTRO por el don de la gracia de Dios que me ha sido dado según la operación de
su poder".
Dios anunció esta presente dispensación cuando el Señor Jesucristo
regresó del cielo a levantar a Pablo como un nuevo Apóstol. Pero antes de ésto, el
programa de Dios con Israel estaba en efecto el día de Pentecostés, declarando a Israel
la llegada de los "postreros días" |