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LA DISPENSACIÓN
DE LA GRACIA DE DIOS
por K.R. Blades
Nosotros, los gentiles, vivimos
hoy en "la dispensación de la gracia de Dios".
Esta dispensación o programa que Dios está administrando ahora, es nuevo y
diferente de Su programa con la nación de Israel. En esta presente dispensación, el
programa de Dios con Israel es puesto a un lado, y permanece temporalmente en espera, y la
condición de "tiempo pasado" de
Israel como pueblo "cercano" a
Dios, y la de los gentiles "como lejos",
no existe ya. (Romanos 11:11-25; Efesios 2:11-22). Según el apóstol Pablo en Efesios
3:1-6, la revelación de esta presente dispensación o programa, era algo que Dios le dijo
y le encomendó a él.
"Por esta causa yo Pablo, prisionero
de Cristo Jesús por vosotros los gentiles; si es que habeís oído de la administración
(dispensación) de la gracia de Dios que me fué dada para con vosotros; que por
revelación me fué declarado el misterio, como antes lo he escrito brevemente, leyendo lo
cual podeís entender cual sea mi conocimiento en el misterio de Cristo, misterio que en
otras generaciones no se dió a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado
a sus santos apostoles y los profetas por el Espíritu: que los gentiles son coherederos y
miembros del mismo Cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del
Evangelio".
Esta presente dispensación era un "misterio" antes. Dios lo mantuvo oculto en El mismo
en los siglos y generaciones pasadas y ni se conocía antes ni se anticipaba. Esta
dispensación de la gracia fué introducida cuando Dios levantó al apóstol Pablo y le
reveló a él el "misterio de Cristo".
Es sumamente importante que nosotros entendamos el "misterio" y el carácter de esta presente
dispensación de la gracia de Dios, y que no hagamos nuestras ciertas aseveraciones
inciertas de Su palabra. Desgraciadamente, dos aseveraciones son hechas comunmente por los
cristianos cuando se refieren a las Escrituras y que están en desacuerdo con lo que Dios
nos enseña a través del apóstol Pablo.
Por una parte se asume que la presente dispensación es el programa que
Dios tuvo siempre en efecto. Por otro lado, que aunque el apóstol Pablo diga que Dios le
encomendó a él la revelación de este nuevo programa, el mismo había empezado antes de
que Dios levantara a Pablo. Ésto es común y frecuente, pero son dos conceptos erróneos
, que están en conflicto con el testimonio de las Escrituras y que conduce al error y a
la confusión.
Que esta presente dispensación de la gracia no había estado en efecto
es evidente en lo que el apóstol Pablo declara en Efesios 2:11-12:
"Por tanto, acordaos de que en
otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircusición por
la llamada circunsición hecha con mano en la carne. En aquel tiempo estabais sin Cristo,
alejados de la ciudadania de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y
sin Dios en el mundo".
Claramente, el judio y el gentil nunca estuvieron en el mismo nivel en
los planes de Dios. En " tiempos pasados
" antes de la dispensación de la gracia, los gentiles estabamos "lejos", "sin
Cristo" y "sin Dios en el mundo".
Es erróneo pensar que esta dispensación de la Gracia estaba en efecto "en otro
tiempo". No esistía en ese tiempo.
Pero es también erróneo pensar simplemente que este cambio en los
programas fué presentado por Dios antes del tiempo en que Él lo reveló. Muchos también
presuponen que esta dispensación de la gracia estaba en efecto antes que Dios levantara
al apóstol Pablo, a pesar de que Dios pone muchas veces en boca de Pablo, como Dios le
reveló y le encomendó a él este programa. (Vea Ef 3:1-12,; Col 1:25-27; Ga 2:1-10).
Asumen que los "otros tiempos" de Efesios 2:11-12 terminó cuando el Señor
estuvo en la tierra, como dicen los evangelios. O , al menos, cuando El murió en la cruz.
Pero nosotros insinuamos que éste es un concepto falso que debe ser enmendado.
REGISTRO DE LOS EVANGELIOS
El testimonio de los evangelios dice que los " tiempos pasados " de Efesios 2:11-12 ESTABA en
efecto cuando le Señor estaba aquí. Y si este es el caso, entonces es evidente que Dios
no tenía esta dispensación de Su gracia durante el ministerio terrenal de Nuestro Señor
Jesucristo.
El programa exclusivo de Dios con Israel, no solo estuvo en efecto
cuando Cristo estaba aquí, sino que este programa estaba en su climax. Cristo vino a ser
el redentor de Israel, proveerlos de su reino y ser la bendición del mundo como Dios le
prometió en su pacto. Todo el enfoque de Israel era sobre los "pactos de la promesa" exclusivamente. Nosotros los
gentiles estabamos "lejos" en ese
tiempo. El programa de Dios no era dispensar su gracia a nosotros, los gentiles, como es
hoy, sino era Su proceder hacia Su pueblo, Israel, sin interrupción. Por ejemplo,
considere lo siguiente
Lucas 1:67-79. Esta es una declaración profética
hecha por el padre de Juan, el Bautista, en la época de su nacimiento. Observe en los
versículos 68-75 que el "bendice"
a Dios, por lo que Él estaba haciendo en ese tiempo. Claramente se ve que Zacarías
decía que Dios estaba obrando todavía con Israel, en Su pacto especial y su relación
con ellos. En estos tiempos, Israel estaba preparándose para el cumplimiento de todas las
cosas que Dios y Sus santos profetas le estuvieron hablando. Ellos estaban preparándose
para Dios "para hacer misericordia con nuestros
padres" y " acordarse de Su santo pacto que hizo con Abraham".
Es obvio que en este momento, Dios no estaba presentando una nueva dispensación de Su
gracia a nosotros, los gentiles, lo cual era un "misterio".
También es obvio que Israel no estaba separada en ese momento.
Mateo 3:1-2; 4:17; Marcos 1:14-15. En estos pasajes es
establecido claramente que el evangelio predicado en ese tiempo era el "evangelio del reino". Estas eran las buenas nuevas
del "cumplimiento" y del "reino de los cielos se ha acercado". Ese reino era
lo que Israel estaba esperando para la realización del pacto con David. (Por ejemplo, vea
Lucas 1:26-33; Is. 9:6-7; Dn. 2:44).
Era lo que los profetas predijeron, que se iba a establecer la venida
del Mesías, el hijo de David. Era el reino literal del Mesías traído del cielo, para
que se estableciera en la tierra de Israel. El profeta Daniel había profetizado el tiempo
en que iba a venir, como es señalado en Dn. 2:44 y en 9: 24. Porque el tiempo que Daniel
había hablado estaba casi completo, el reino de los cielos, como se había predicado,
estaba "cerca". Es claro una vez
mas, que Dios y Su programa especial y su conducta con Israel, estaban en efecto en ese
tiempo y el "misterio" de la
dispensación de la gracia a los gentiles no era el asunto a tratar.
Mateo 10:1-7; 15:21-28; Marcos 7:24-30. Estos son
algunos pasajes que nos enseñan que el ministerio del Señor, en ese tiempo, era limitado
al pueblo de Israel, y los gentiles no tenían nada que ver con éso. Note que la
comisión de los 12 apóstoles envuelve el poder de ejecutar señales para testificar la
realidad del reino de Israel, que se había "acercado".
Pero note especialmente que el Señor los instruyó a no predicar a los gentiles o a los
samaritanos, sino ir "a las ovejas perdidas de la
casa de Israel". Esto fué así porque era el reino de Israel el que
se había "acercado" y el
programa de Dios con ellos y contenia el recibir el reino y su gloria primero, y entonces
ellos serían las bendiciones del mundo en su reino. Como el Señor le dijo a la mujer
gentil, El no era enviado "sino a las ovejas perdidas
la casa de Israel" y "los hijos"
debían comer "primero".
Nosotros, los gentiles, eramos "perrillos"
y estabamos "lejos" en ese
tiempo. Es evidente, una vez mas, que la dispensación de la gracia a los gentiles no
estaba en efecto en ese tiempo.
REGISTRO DEL LIBRO DE LOS HECHOS
Se presume algunas veces, que cuando el Señor Jesús fué rechazado y
crucificado. Dios rechazó a Israel e introdujo esta presente dispensación de Su gracia a
nosotros los gentiles. Pero el testimonio de la Palabra de Dios muestra que ésto es
incorrecto. El libro de los Hechos registra lo que aconteció después de la resurrección
y ascensión de Cristo al cielo y ésto claramente muestra en los primeros capítulos que
Dios continuó obrando con Israel en Su relación especial con ellos. El reino y el
programa de Israel era el programa que Dios estaba administrando. Considerando, por
ejemplo
Hechos 1:6. La pregunta de los apóstoles en este
tiempo era natural. La restauración del reino a Israel era todo el programa en ese
momento. Ellos habían estado como cuarenta días recibiendo instrucción del Señor,
después de Su resurrección, sobre "las cosas que
pertenecen al reino de Dios". Lo que ellos empezaron con el Señor continuó. No
esperaban ningún cambio. No preguntaron si una nueva dispensación de la gracia de Dios a
los gentiles iba a venir. El Señor no los corrigió, lo cual hubiera hecho, si ellos no
hubieran entendido lo que Dios estaba haciendo.
Hechos 2:1-40. Los eventos
milagrosos que causaron maravillas el día de Pentecostés, no fueron explicados por Pedro
como una nueva dispensación de la gracia de Dios a los gentiles. El explicaba que era el
inicio del cumplimiento de las cosas que el profeta Joel había profetizado y que habrían
de acontecer en los "postreros días" de Israel, conduciéndolos al
establecimiento del reino. Joel no profetizó sobre una nueva dispensación, o el
nacimiento de la iglesia, el cuerpo de Cristo. el profetizó sobre las diferentes señales
y maravillas que iba a acontecer el momento programado , a su reino, entrando en los
"postreros días". "Ésto es lo que estaba pasando el día de Pentecostés.
Hechos 3:12-26. Es fácil ver lo que Pedro le dijo al
pueblo de Israel, que su programa de; reino todavía estaba vigente y que Dios no los
había separado todavía. Note en los versículos 19-26, como Pedro los insta a ellos a
que respondan positivamente a la extensión de la misericordia de Dios hacia ellos, viendo
que ellos crucificaron a su Cristo por la ignorancia que tenían. Pero note especialmente
que Pedro les dice a ellos que están viviendo en el momento que todos los profetas
habían señalado y pronosticado. Pedro no predica una nueva dispensación de la gracia a
los gentiles. El no anuncia la "revelación del
misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos" como le fué encomendado a Pablo por Dios.
El ofrece el reino profetizado a estos "varones
israelitas" que eran "los hijos
de los profetas, y del pacto que Dios hizo con nuestros padres". Obviamente, Israel no fué puesta
a un lado por Dios, y Su programa y Su conducta hacia ellos no había cambiado.
UN NUEVO APÓSTOL- PABLO
Hay necesidad de reconocer el significado de la inesperada venida del
Señor del cielo para levantar un nuevo apóstol, como el capítulo 9 del libro de los
Hechos nos dice. Aunque varias de las razones hallan sido enseñadas por hombres,
incluyendo el relajamiento de los 12, la razón que Dios mismo nos da por el testimonio
del apóstol Pablo es enteramente diferente.
Este nuevo apóstol Pablo es "el
apóstol a los gentiles" de acuerdo con el anuncio de la nueva "dispensación de la gracia de Dios" para nosotros,
los gentiles, como es enseñado en Efesios 3:1-12. Israel y su programa han sido
temporalmente desechado, como Pablo dice en Romanos 11:1-25. Dios ahora, según la
revelación del "misterio de Cristo"
dado a Pablo, ha vuelto a nosotros, los gentiles, y está cumpliendo el propósito que Él
mantuvo oculto "desde los siglos y edades pasadas".
Como cristianos, nosotros debemos entender la distinción de esta nueva
dispensación, junto con el apostolado de Pablo. Es en las espístolas de él, "el apóstol de los gentiles", que tenemos las
doctrinas y instrucciones de Dios , expresamente PARA nosotros y SOBRE nosotros en este
momento. |